Peritaje fotográficoALEJANDRO MAESTRE

Cuaderno de imagen

Cómo saber si una foto está manipulada

Una fotografía puede suscitar dudas por su aspecto, por su procedencia o porque contradice otra información. El primer paso es definir la sospecha: una persona añadida, una fecha discutida, un elemento borrado o un contexto que no corresponde.

Conserva el archivo tal como lo recibiste y anota su procedencia. Si es posible, localiza la versión de origen. Compartir, recortar, convertir o volver a guardar una imagen puede modificar información útil para el examen.

La búsqueda de otras versiones puede ayudar a entender el contexto. Los metadatos pueden aportar pistas sobre el archivo, pero no son inalterables. Las anomalías visuales también deben interpretarse con cautela: compresión, desenfoque o iluminación pueden generar diferencias que no sean un montaje.

Ninguna comprobación aislada resuelve todos los casos. Si la imagen está relacionada con una reclamación o un procedimiento, conviene valorar un análisis documentado que responda a la cuestión concreta.

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